REGULAR ACCESO A LAS TRAGAPERRAS DE LOS BARES...O PROHIBICIÓN YA!!


REGULAR ACCESO A LAS TRAGAPERRAS DE LOS BARES...O PROHIBICIÓN YA!!
La causa
Soy un adicto al juego. Empecé a jugar cuando tenía 16 años. Primero esporádicamente, después sin poderlo controlar. Quería curarme, pero cuando caes en algo así créeme que es muy difícil salir. Pedí que me prohibieran el acceso a salas de juego y apuestas, y así fue. Pero las máquinas tragaperras siguen estando ahí, en el bar de al lado de casa y en muchos bares más.
Al principio entraba en los bares y, consumia algo mientras jugaba... Con el tiempo la adicción al juego me llevó también a la adicción a la bebida, con todas las consecuencias que eso tuvo no solo en mí sino en toda mi familia.
Me di cuenta de que había tocado fondo. Hablé con un amigo, empecé a ir a terapia y ahora acudo regularmente a reuniones de Jugadores anónimos. Quiero salir de esto, de verdad. Pero en España es muy fácil volver a caer. Porque en todas partes hay máquinas tragaperras atrayéndote con sus luces y sus sonidos estridentes junto a la barra de un bar.
Gracias a mis terapias me estoy recuperando de mi adicción. Pero en los últimos años he recaído en varias ocasiones por culpa de estas máquinas tragaperras, y conozco otras personas a las que les ha pasado igual. Estaban muy avanzados en su proceso de recuperación, entras en un bar, echas una partida y vuelta a empezar.
Por eso he empezado esta recogida de firmas y te pido que la apoyes por favor. Pido que se prohíban las máquinas tragaperras en los bares o que, al menos, se regulen de una forma más estricta: Instalando un sencillo DISPOSITIVO lector de DNI en las máquinas, para que el adicto con autoprohibición no pueda jugar.
Esta petición se me ocurrió gracias a un viaje familiar. Pasamos unos días en el extranjero y me di cuenta de que no había ni una máquina tragaperras por allí. Pensé: si viviera en un sitio así mi problema terminaría. Es mi esperanza para curarme y la de muchos más.
Noruega y Polonia ya prohibieron hace tiempo las máquinas tragaperras en bares y cafeterías. Mientras, en España, seguimos teniendo más de 140.000 máquinas tragaperras que no solo producen recaídas en quienes ya tenemos una adicción al juego sino que, además, generan nuevos adictos, muchos de ellos a edades muy muy tempranas como fue mi caso con 16. Y seguirán generándolo si no hacemos nada por evitarlo.

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La causa
Soy un adicto al juego. Empecé a jugar cuando tenía 16 años. Primero esporádicamente, después sin poderlo controlar. Quería curarme, pero cuando caes en algo así créeme que es muy difícil salir. Pedí que me prohibieran el acceso a salas de juego y apuestas, y así fue. Pero las máquinas tragaperras siguen estando ahí, en el bar de al lado de casa y en muchos bares más.
Al principio entraba en los bares y, consumia algo mientras jugaba... Con el tiempo la adicción al juego me llevó también a la adicción a la bebida, con todas las consecuencias que eso tuvo no solo en mí sino en toda mi familia.
Me di cuenta de que había tocado fondo. Hablé con un amigo, empecé a ir a terapia y ahora acudo regularmente a reuniones de Jugadores anónimos. Quiero salir de esto, de verdad. Pero en España es muy fácil volver a caer. Porque en todas partes hay máquinas tragaperras atrayéndote con sus luces y sus sonidos estridentes junto a la barra de un bar.
Gracias a mis terapias me estoy recuperando de mi adicción. Pero en los últimos años he recaído en varias ocasiones por culpa de estas máquinas tragaperras, y conozco otras personas a las que les ha pasado igual. Estaban muy avanzados en su proceso de recuperación, entras en un bar, echas una partida y vuelta a empezar.
Por eso he empezado esta recogida de firmas y te pido que la apoyes por favor. Pido que se prohíban las máquinas tragaperras en los bares o que, al menos, se regulen de una forma más estricta: Instalando un sencillo DISPOSITIVO lector de DNI en las máquinas, para que el adicto con autoprohibición no pueda jugar.
Esta petición se me ocurrió gracias a un viaje familiar. Pasamos unos días en el extranjero y me di cuenta de que no había ni una máquina tragaperras por allí. Pensé: si viviera en un sitio así mi problema terminaría. Es mi esperanza para curarme y la de muchos más.
Noruega y Polonia ya prohibieron hace tiempo las máquinas tragaperras en bares y cafeterías. Mientras, en España, seguimos teniendo más de 140.000 máquinas tragaperras que no solo producen recaídas en quienes ya tenemos una adicción al juego sino que, además, generan nuevos adictos, muchos de ellos a edades muy muy tempranas como fue mi caso con 16. Y seguirán generándolo si no hacemos nada por evitarlo.

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Los tomadores de decisiones
Las voces de los firmantes
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Petición creada en 31 de enero de 2025